Al gorrión

Veo la brisa, no su efecto;
veo el viento, no su causa;
el árbol se agita inquieto;
dime tú:¿se mueve o baila?

Atisbo una cesta de mimbre,
podría ser un nido,
un silbo, un timbre,
un gorrión sorprendido.

Deslumbro un reflejo claro,
que no refleja cristales,
un charco de agua de mayo,
cascada de manantiales.

Asombro luz entre nubes,
fuera solo una tormenta,
los pájaros azules ríen,
vuelan lejos, no lo piensan.

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